lunes, 1 de octubre de 2007

Tema 3.- Complicaciones Posteriores a una Lesión Medular

Complicaciones posteriores a una lesión medular
y la importancia de la Terapia física permanente

1. Complicaciones Directas e Indirectas
Dependiendo del tipo y grado de lesión, pueden darse diferentes complicaciones. Pueden ser consecuencias directas e indirectas. Consecuencias directas son respuestas corporales sobre el daño ocasionado en la médula; consecuencias indirectas son aquellas complicaciones que resultan por descuido durante o luego del post operatorio y rehabilitación. Pueden darse por negligencias de enfermería, la falta de asistencia de la familia o de un terapista, falta de tratamiento médico especializado, la imposibilidad económica de tener medicinas y alimentación adecuada, o para acudir a un centro de terapia especializado, etc.

2. Complicaciones a Corto y Largo Plazo
Algunas ocurren inmediatamente, otras pueden surgir mucho tiempo después. Como los factores son diversos y varían entre las personas, recomendamos buscar orientación de un especialista médico o terapista, para evitar complicaciones graves de salud.

Las complicaciones a corto plazo incluyen (en las primeras semanas después de la lesión):

Ulceras por decúbito.
Infecciones urinarias.
Hipotensión ortostática.
Trombosis venosa profunda.
Infecciones o paro respiratorio.
Falta de control de los esfínteres.
Dolor neurálgico muy intenso.
Contracturas musculares.

También pueden ocurrir “crisis disautonómicas” cada vez que se produce la distensión de una víscera hueca (por gases), por tener los intestinos llenos o presentar retención urinaria; se caracteriza por un aumento de la presión arterial, alteración de la temperatura, abundante sudoración, exagerado enrojecimiento en el rostro. Estos síntomas constituyen un cuadro de urgencia y deben ser aliviados inmediatamente.

Las complicaciones a largo plazo incluyen:

Várices.
Escoliosis.
Neumonía.
Osteoporosis.
Disfunción renal.
Contracturas musculares.
Hipertensión o Hipotensión.
Heridas por decúbito o escaras.
Enfermedades cardiovasculares.
Celulitis o sobrepeso exagerado.
Infecciones respiratorias crónicas.
Infecciones urinarias muy frecuentes.
Hongos en las uñas de las manos y pies.
Formación de cálculos en riñones y vesícula.
Reflujo vesicouretral (aparición o agravamiento).
Estreñimiento muy frecuente con formación de fecalomas.

3. Importancia de la Terapia Física
No hay duda que la terapia física es sumamente importante para quien sufrió una lesión medular –nosotros creemos que la ayuda espiritual es la base de todo. El hecho es, que un profundo desánimo o una depresión perjudican tremendamente el éxito de la terapia física, otros factores como el sentirse rechazado, resentimientos y conflictos personales no resueltos y sobre todo la negación de aceptar las consecuencias de una lesión medular, ocasionará que la persona no pueda desenvolverse adecuadamente en el futuro. Por eso, estos factores deben ser considerados desde el inicio y muy bien manejados.

Ojo: Es crucial comenzar la rehabilitación física cuanto antes para poder alcanzar el máximo nivel de movimiento a largo plazo.

A corto plazo, la terapia física debe enfocarse en la prevención de úlceras por presión o decúbito, cuya incidencia en hospitalización es muy alta en pacientes con reducida movilidad. Esto ocasiona un mayor gasto de curación y retrasan el proceso de rehabilitación.

A mediano y largo plazo, se requiere establecer un programa permanente de terapia física complementada con una buena dieta para evitar y prevenir:

La anemia.
La osteoporosis.
Acortamiento muscular.
Estreñimiento frecuente.
Rigidez en las articulaciones.
Deformidad en las extremidades.
Espasticidad descontrolada. (Lo que aumenta el dolor y dificulta la movilización)

Otras complicaciones que pueden aparecer son: reflujo vesicouretral (aparición o agravamiento), formación de cálculos en riñones, uréteres y vejiga, retención urinaria, constipación pertinaz, con formación de fecalomas, etc.